Cuando pensamos en un tiburón, solemos imaginarlo nadando con esa elegancia casi hipnótica que los caracteriza. Pero a veces ocurre algo inesperado: el tiburón se queda completamente quieto, relajado, como si el mundo a su alrededor hubiese pulsado el botón de “pausa”. Ese estado, que a muchos buceadores les sorprende y a otros les intriga, se conoce como inmovilidad tónica, un fenómeno fascinante que todavía no hemos sido capaces de comprender por completo.
En este artículo te cuento qué es exactamente, por qué ocurre, cómo identificarla bajo el agua y qué nos revela sobre la biología y el comportamiento de los tiburones.
Qué es la inmovilidad tónica
La inmovilidad tónica -también conocida como tanatosis-, es un estado reversible de inmovilidad, una especie de “parálisis temporal” que algunos animales desarrollan como respuesta a amenazas, manipulación o estrés. Se ha observado en peces, reptiles, anfibios, aves… y sí, también en tiburones.
Como puedes ver en esta foto parece que el tiburón esté muerto, flotando boca arriba. Nada más lejos de la realidad, esta vivito y coleando, pero en un estado parecido a la hipnosis.
En este estado, el animal muestra:
- Reducción drástica del movimiento
- Relajación muscular
- Respuesta disminuida a estímulos externos
El tiburón no está dormido, inconsciente ni exhausto. Es una condición fisiológica de los tiburones con sus propios mecanismos y desencadenantes.
Por qué ocurre la inmovilidad tónica en tiburones
Las razones por las que un tiburón entra en inmovilidad tónica no están completamente claras, pero existen varias hipótesis sólidas entre la comunidad científica:
Facilitar la reproducción
Se ha observado en distintas especies de tiburones que el macho induce la inmovilidad tónica en la hembra para facilitar la cópula (más abajo te cuento cómo lo hace).
Buceando en Arabia Saudí tuve la increíble suerte de ver el cortejo y la cópula de dos tiburones grises. Y esa ha sido la única vez en la que he presenciado en directo la inmovilidad tónica de un tiburón.
Te aseguro que es un momento que no se me va a olvidar en la vida y uno de los más especiales que he vivido en el agua con los tiburones:
En este vídeo que grabé, puedes ver el apareamiento. Fíjate que la hembra está completamente inmóvil, como hipnotizada.
Respuesta al contacto o manipulación
Ciertos estímulos táctiles, especialmente en zonas sensibles como el hocico o las aletas pectorales, pueden inducir este estado. Los investigadores suelen usar la técnica de la inmovilidad tónica para estudiar a los tiburones sin tener que usar anestesia.
Algunos expertos en el tema, como Cristina Zenato, utilizan la tanatosis para quitar anzuelos y otras artes de pesca que llevan clavadas los tiburones.
Regulación del estrés
Se cree que, en determinadas situaciones, este estado podría ayudar a reducir los niveles de estrés y controlar una sobrecarga sensorial.
Vestigio evolutivo
Lo más curioso es que algunos investigadores plantean la posibilidad de que la inmovilidad tónica de los tiburones sea un “reliquia evolutiva”, como afirman JH Gayford y JL Rummer en el artículo científico que han publicado recientemente. Según estos expertos, sería un comportamiento que una vez cumplió una función, pero que ahora persiste en algunas especies pero que ya no tiene utilidad.
Come ves, no hay un consenso definitivo entre la comunidad científica. Pero lo que está claro es que la inmovilidad tónica en tiburones es probablemente un fenómeno complejo, con posibles múltiples orígenes — defensivo, fisiológico, evolutivo —, cuya función real podría variar según la especie y el contexto.
Cómo se produce la inmovilidad tónica
Dependiendo de la especie de escualo, la inmovilidad tónica puede desarrollarse de diferentes maneras, como verás a continuación.
Estimulación de zonas altamente sensibles
Los tiburones tienen en el hocico un sistema sensorial extremadamente sensible: las ampollas de Lorenzini, unas estructuras que detectan campos eléctricos. Esto les permite, por ejemplo, detectar el latido del corazón de una presa camuflada bajo la arena.
Cuando esta región se manipula o presiona de forma controlada, algunos tiburones pueden caer en inmovilidad tónica.
Por eso, algunos tiburones parecen “hipnotizados” cuando buceadores profesionales los tocan en el hocico, como puedes ver en este vídeo:
No es magia ni hipnosis; es fisiología pura.
Volteo o inversión del cuerpo
La técnica más conocida para inducir inmovilidad tónica en tiburones consiste en girarlos suavemente boca arriba.
Cuando el tiburón queda invertido, su sistema vestibular (el encargado del equilibrio y la orientación espacial) entra en un estado de desregulación temporal. Al no interpretar bien la gravedad ni la posición, el animal entra en un modo de inmovilidad que puede durar desde unos segundos hasta varios minutos, dependiendo de la especie.
Este método se utiliza en contextos científicos, por ejemplo:
- Para marcar tiburones
- Tomar medidas
- Revisar su estado de salud
- Instalar transmisores para estudios de movimiento y migración
En especies como tiburón limón, tiburón sedoso o tiburón nodriza, la respuesta es especialmente evidente.
Manipulación de la aleta caudal o pectorales
En algunos estudios de campo —sobre todo con tiburón cebra (Stegostoma fasciatum)— la tanatosis se ha inducido aplicando presión suave en:
- la base de la aleta caudal,
- las aletas pectorales,
- o el pedúnculo caudal.
Estas zonas tienen terminaciones nerviosas sensibles que, al estimularse, pueden desencadenar este estado.
Cómo reconocer a un tiburón en inmovilidad tónica
Ya te adelanto que observar este fenómeno mientras buceas es muuuuy poco común, pero no imposible. Para reconocerlo, fíjate en estos aspectos:
El tiburón queda inmóvil, flotando: sin movimientos de natación, postura relajada, aletas pectorales ligeramente caídas.
Respiración lenta o apenas perceptible (las branquias se mueven levemente).
Ojos tranquilos: sin movimientos rápidos o de búsqueda.
Sin embargo, la tanatosis suele confundirse con otras conductas habituales en elasmobranquios. A veces, cuando salimos de bucear con tiburones la gente me pregunta si alguno de los escualos que hemos visto estaba en inmobilidad tónica, cuando en realidad lo que hemos observado es alguna de las siguientes:
Reposo activo: algunos tiburones descansan mientras siguen nadando lentamente.
Quietud natural: sobre todo en especies bentónicas como el tiburón punta blanca de arrecife o el tiburón nodriza que suelen estar reposando apoyados en el fondo durante el día.
Sueño: aún poco comprendido en tiburones, pero distinto a la inmovilidad tónica.
Y por supuesto, aunque un tiburón esté inmóvil, no implica ausencia de riesgo. Siempre insisto en que debes mantener la distancia, evitar tocar o estimular al animal y respetar su espacio.
Además, inducir la inmovilidad tónica a propósito fuera de un contexto científico puede causar estrés, daño o muerte al animal — y no es ético ni recomendable.
Especies de tiburones que pueden «hipnotizarse»
La inmovilidad tónica puede observarse en varias especies de elasmobranquios como:
- Tiburón limón (Negaprion brevirostris): se ha documentado que la inmovilidad tónica puede durar significativamente más que en otras especies, lo que permite usarla como “bioensayo” en estudios de repelentes químicos.
- Tiburón cebra (Stegostoma fasciatum): se ha usado como método de captura no letal para estudios de campo, presionando cuidadosamente la aleta caudal en lugar de voltearlo.
- Estudios fisiológicos en tiburones punta negra de arrecife (Carcharhinus melanoptera) muestran que durante la inmovilidad tónica se producen cambios en el ritmo cardíaco y presión sanguínea, así que no se trata de un “simulacro” superficial, sino de una respuesta fisiológica real.
En mi experiencia, lo más impresionante es la dualidad: un animal tan potente y rápido puede entrar, durante unos minutos, en un estado de quietud absoluta que revela una faceta más delicada y biológicamente compleja.
Qué nos revela la inmovilidad tónica sobre biología y comportamiento de los tiburones
Este comportamiento nos ayuda a entender mejor algunos aspectos de su fisiología:
Sensibilidad neurológica
Reaccionan de forma precisa a estímulos táctiles. En mi opinión, los tiburones no son “máquinas simples de nadar”: su sistema nervioso y fisiología pueden responder de formas tan complejas como en otros vertebrados.
Control muscular avanzado
Son capaces de cambiar de un estado activo a uno de inmovilidad en segundos.
Adaptación evolutiva
La respuesta podría haber surgido como ventaja frente a amenazas o para regular la energía.
Y algo que siempre me gusta remarcar: pienso que este comportamiento aporta argumentos para cambiar la narrativa simplista de “tiburón = peligro”. Lejos de ser simples depredadores, su biología está repleta de mecanismos sofisticados y respuestas complejas que les han permitido sobrevivir millones de años.
Comprender para conservar
La inmovilidad tónica es un comportamiento fascinante y aún misterioso en tiburones: puede ser inducido con métodos específicos, manifestarse en algunas especies más que en otras, y tener múltiples orígenes. Aunque la ciencia carece de un consenso final acerca de su función, su estudio revela la complejidad y sensibilidad de estos animales.
Entender este fenómeno no solo alimenta nuestra curiosidad de biólogos y buceadores, sino espero que nos ayude a promover un buceo más respetuoso y un enfoque de conservación más informado.
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Bucear es una manera fantástica de disfrutar del mar y descubrir lo que se esconde bajo la superficie.
Si te gusta tomar fotos durante tus inmersiones, recuerda no usar luces potentes al retratar a los animales. Piensa que sus ojos están acostumbrados a condiciones lumínicas más bajas. Si a ti te molesta cuando te hacen una foto de cerca con flash, imagínate a ellos.
Asumo que no hace falta que te recuerde que no tires basura al mar (¡ni en ningún sitio que no sea un contenedor o papelera!) pero, además, hay una excepción a lo que te acabo de contar de los recuerdos: si ves plásticos, redes fantasmas u otros tipos de basura durante la inmersión, recógela y tírala en un lugar adecuado al salir del mar.
Desafortunadamente, alimentar a los animales marinos es una práctica relativamente frecuente para conseguir que se acerquen a los buceadores o bañistas. Aunque te parezca que dándoles de comer les alegramos el día, la realidad es que alimentar a los animales (tanto terrestres como marinos) es dañino para ellos por varios motivos:
Procura no agarrarte a las rocas y evita tocar los corales porque puedes romperlos o dañarlos. Además, podrías llevarte algún recuerdo indeseado: cortes, pinchazos, picaduras de animales que descansan en las rocas o sarpullidos como el que produce el coral de fuego, muy común en aguas tropicales.